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Fractura de cadera

Término médico: Fractura de cuello femoral

Descripción general

Una fractura de cadera es una lesión grave que implica una rotura en la parte superior del fémur, el hueso grande que forma el muslo. El término generalmente se refiere a fracturas que ocurren en el cuello femoral, la sección estrecha del hueso justo debajo de la cabeza del fémur, o en la región intertrocantérica ligeramente debajo de esta. Las fracturas de cadera se encuentran entre las lesiones ortopédicas más importantes, particularmente en adultos mayores, y requieren atención médica inmediata.

En Estados Unidos, más de 300,000 personas son hospitalizadas por fracturas de cadera cada año, la mayoría en adultos mayores de 65 años. Sin embargo, las fracturas de cadera también afectan a pacientes más jóvenes involucrados en traumatismos de alta energía, como accidentes automovilísticos, caídas desde altura y lesiones deportivas. Como cirujanos traumatólogos con amplia experiencia en el tratamiento de lesiones en entornos exigentes, nuestro equipo comprende la urgencia de la atención de las fracturas de cadera y la importancia de que los pacientes recuperen la movilidad lo más rápido y seguro posible.

Causas

Las fracturas de cadera se producen por mecanismos de baja o alta energía, dependiendo de la edad y la salud ósea del paciente:

  • Caídas: la principal causa en adultos mayores; incluso una caída desde la altura de una persona de pie puede fracturar una cadera debilitada por la osteoporosis.
  • Accidentes de tráfico: las colisiones de alto impacto pueden fracturar la cadera en pacientes de cualquier edad.
  • Traumatismos de alta energía: caídas desde alturas considerables, accidentes laborales o colisiones deportivas.
  • Fracturas por estrés: la carga repetitiva, especialmente en corredores y personal militar, puede provocar fracturas por estrés en el cuello femoral que pueden progresar a una fractura completa.
  • Osteoporosis: la disminución de la densidad ósea es el principal factor de riesgo de fracturas de cadera en adultos mayores, lo que hace que los huesos sean vulnerables a fracturas con una fuerza mínima.

Otros factores de riesgo, además de la osteoporosis, incluyen la edad avanzada, el sexo femenino, la mala nutrición, el sedentarismo, ciertos medicamentos y afecciones que afectan el equilibrio y aumentan el riesgo de caídas.

Síntomas

Los síntomas de una fractura de cadera suelen ser inmediatos y graves. Los síntomas comunes incluyen:

  • Dolor intenso en la cadera o la ingle: dolor intenso que empeora con cualquier intento de mover la pierna.
  • Incapacidad para apoyar el peso: la mayoría de los pacientes no pueden ponerse de pie ni caminar sobre la pierna lesionada.
  • Hematomas e hinchazón: decoloración e hinchazón alrededor de la cadera que puede extenderse hasta el muslo.
  • Acortamiento de la pierna: la pierna lesionada puede parecer más corta que la opuesta debido al desplazamiento de la fractura.
  • Rotación externa del pie: el pie del lado lesionado suele girar hacia afuera cuando el paciente está acostado.
  • Rigidez: limitación o imposibilidad de mover la articulación de la cadera.

En algunos casos, especialmente con fracturas por estrés o fracturas incompletas, los síntomas pueden ser menos evidentes. El dolor persistente en la ingle o la cadera que empeora con la actividad siempre debe ser evaluado por un médico.

Respuesta ante Emergencias

Si sospecha que alguien se ha fracturado la cadera, siga estos pasos:

  1. Llame al 911 o acuda al servicio de urgencias más cercano: las fracturas de cadera requieren evaluación y tratamiento urgentes.
  2. Mantenga a la persona inmóvil: no intente mover la pierna lesionada ni ayudarla a ponerse de pie.
  3. Manténgala abrigada y cómoda: cúbrala con una manta mientras espera la llegada de los servicios de emergencia.
  4. No le dé comida ni bebida: el paciente podría necesitar cirugía, la cual requiere el estómago vacío.

El tratamiento inmediato es importante, ya que los retrasos en la reparación quirúrgica se han asociado con un mayor riesgo de complicaciones. Nuestro objetivo es que los pacientes lleguen al quirófano entre 24 y 48 horas después de la lesión cuando la cirugía esté indicada.

Diagnóstico

En el servicio de urgencias, la evaluación comienza con un examen físico para valorar el dolor, la posición de la pierna y la movilidad. Las radiografías de cadera son el primer estudio de imagen y confirman la mayoría de las fracturas de cadera. La radiografía ayuda a clasificar el tipo de fractura y el grado de desplazamiento, lo que determina directamente el plan de tratamiento.

En casos donde las radiografías parecen normales, pero la sospecha clínica persiste, se puede solicitar una resonancia magnética (RM) o una tomografía computarizada (TC). La RM es particularmente útil para detectar fracturas por estrés y fracturas no desplazadas que podrían no ser visibles en radiografías convencionales.

Tratamiento

Las fracturas de cadera son una de las lesiones ortopédicas que con mayor frecuencia requieren cirugía. Creemos en una comunicación honesta y transparente con nuestros pacientes, y la realidad es que la gran mayoría de las fracturas de cadera obtienen mejores resultados con el tratamiento quirúrgico. Sin embargo, evaluamos cada caso individualmente.

Tratamiento no quirúrgico

El tratamiento conservador puede considerarse en un número limitado de situaciones:

  • Fracturas estables y no desplazadas: ciertas fracturas impactadas del cuello femoral pueden consolidarse con apoyo parcial del peso corporal y una estrecha vigilancia.
  • Pacientes que no pueden someterse a cirugía de forma segura: personas con afecciones médicas graves que hacen que la anestesia y la cirugía sean demasiado riesgosas.
  • Cuidados paliativos o al final de la vida: cuando la prioridad es el confort más que la recuperación funcional.

El tratamiento no quirúrgico implica reposo absoluto en cama o apoyo parcial del peso corporal, control del dolor y prevención de complicaciones como coágulos sanguíneos y úlceras por presión. Los pacientes tratados de forma conservadora requieren un seguimiento estrecho con pruebas de imagen repetidas para controlar la consolidación.

Tratamiento quirúrgico

El abordaje quirúrgico específico depende del tipo de fractura, su ubicación, el grado de desplazamiento, la edad del paciente y su estado de salud general:

  • Fijación interna con tornillos o placa y tornillos: se utiliza para fracturas de cuello femoral no desplazadas o mínimamente desplazadas, especialmente en pacientes jóvenes, para preservar la articulación de la cadera.
  • Reemplazo parcial de cadera (hemiartroplastia): reemplaza la cabeza del fémur con una prótesis metálica, conservando la cavidad natural; se utiliza comúnmente para fracturas de cuello femoral desplazadas en adultos mayores.
  • Reemplazo total de cadera: reemplaza tanto la cabeza como la cavidad de la cadera. Puede recomendarse para pacientes mayores activos con fracturas desplazadas del cuello femoral o con artritis preexistente.
  • Enclavado intramedular o fijación con placa: se utiliza para fracturas intertrocantéricas, donde una varilla o placa metálica estabiliza la fractura desde el interior.

La cirugía se realiza generalmente con anestesia regional (espinal o epidural) o anestesia general, según el estado de salud del paciente y la recomendación del cirujano.

Recuperación y rehabilitación

La recuperación de una fractura de cadera es un proceso gradual que requiere compromiso con la rehabilitación:

  • Hospitalización (días 1-4): control del dolor, prevención de coágulos sanguíneos e inicio de la fisioterapia, a menudo con la posibilidad de ponerse de pie y caminar con ayuda dentro de las 24 horas posteriores a la cirugía.
  • Semanas 1-6: transición a un centro de rehabilitación o terapia en el hogar. Apoyo progresivo del peso según tolerancia, con andador o muletas.
  • Semanas 6-12: ejercicios de fortalecimiento continuos, entrenamiento del equilibrio y transición gradual del andador al bastón.
  • Meses 3-6: la mayoría de los pacientes recuperan la movilidad independiente, aunque la recuperación completa puede tardar hasta un año.

La fisioterapia es fundamental para la recuperación de una fractura de cadera. Nuestros programas de rehabilitación se centran en restaurar la fuerza, el equilibrio y la confianza en la movilidad. Se ha demostrado que la fisioterapia temprana y constante mejora significativamente los resultados y reduce el riesgo de complicaciones.

Prevención

La prevención de fracturas de cadera implica abordar tanto la salud ósea como el riesgo de caídas:

  • Densitometría ósea: las mujeres mayores de 65 años y los hombres mayores de 70 deben someterse a una densitometría ósea (DEXA) para evaluar la osteoporosis.
  • Calcio y vitamina D: una ingesta adecuada favorece la salud ósea. Consulte con su médico sobre la suplementación.
  • Ejercicio con carga: caminar regularmente, realizar ejercicios de fuerza y ​​equilibrio ayudan a mantener la densidad ósea y a reducir el riesgo de caídas.
  • Modificaciones para la seguridad en el hogar: elimine obstáculos que puedan causar tropiezos, instale barras de apoyo, asegúrese de tener una iluminación adecuada y utilice alfombras antideslizantes.
  • Revisión de medicamentos: algunos medicamentos causan mareos o somnolencia, lo que aumenta el riesgo de caídas; revise sus medicamentos con su médico.
  • Exámenes de la vista: los exámenes oculares regulares ayudan a garantizar una visión clara y a reducir la probabilidad de caídas.

Si usted o un ser querido ha sufrido una lesión de cadera, nuestro equipo de cirugía de trauma en San Diego está aquí para brindarle atención experta y compasiva. Contáctenos para una consulta o acuda al servicio de urgencias más cercano en caso de lesiones agudas.

Preguntas frecuentes

¿Siempre es necesaria la cirugía para una fractura de cadera?
La mayoría de las fracturas de cadera requieren intervención quirúrgica para obtener el mejor resultado. Sin embargo, algunas fracturas estables en ciertos pacientes pueden tratarse de forma conservadora. Evaluamos cada caso individualmente.
¿Cuánto tiempo dura la hospitalización por una fractura de cadera?
La mayoría de los pacientes permanecen en el hospital entre 2 y 4 días después de la cirugía por fractura de cadera, seguidos de un periodo de rehabilitación que puede durar varias semanas.
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