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Clavado intramedular

Término médico: Fijación con clavo intramedular

Recuperación: 8-16 semanas

Descripción general

La fijación intramedular es una técnica quirúrgica que consiste en la inserción de una varilla metálica en el canal medular, la cavidad central de un hueso largo, para estabilizar una fractura. El clavo abarca toda la longitud de la fractura y se fija con tornillos en ambos extremos, proporcionando una fijación fuerte que distribuye la carga y permite, en muchos casos, la carga temprana. Esta técnica es el tratamiento de referencia para las fracturas de fémur (hueso del muslo) y tibia (hueso de la espinilla), y también se utiliza en ciertas fracturas de húmero (hueso del brazo).

Nuestros cirujanos ortopédicos traumatólogos de San Diego tienen experiencia en todos los aspectos de la fijación intramedular, incluyendo técnicas de inserción mínimamente invasivas que minimizan el daño a los tejidos blandos y favorecen una curación más rápida. Dado que el clavo se coloca dentro del hueso en lugar de en su superficie, suele haber menos interferencia con los músculos y tendones circundantes en comparación con la fijación con placa.

¿Cuándo se utiliza la fijación intramedular?

  • Fracturas de diáfisis femoral: la fijación intramedular es el tratamiento estándar para las fracturas de fémur en adultos.
  • Fracturas de diáfisis tibial: la mayoría de las fracturas de tibia en la porción media del hueso se tratan con un clavo.
  • Ciertas fracturas de húmero: algunas fracturas del brazo se benefician de la fijación con clavo.
  • Fracturas patológicas: las fracturas que atraviesan huesos debilitados por tumores o enfermedades metabólicas pueden estabilizarse con un clavo.
  • Tratamiento de pseudoartrosis: el recambio de clavo (sustituir un clavo anterior por uno de mayor tamaño) es un tratamiento eficaz para ciertas pseudoartrosis.

El procedimiento

El procedimiento se realiza bajo anestesia general o raquídea. Se realiza una pequeña incisión en un extremo del hueso, lejos del foco de fractura. El canal medular se prepara con fresas especializadas y el clavo se inserta por el centro del hueso bajo guía fluoroscópica (rayos X). La fractura se alinea mediante una combinación de técnicas de posicionamiento y reducción, y se colocan tornillos de bloqueo en cada extremo del clavo para controlar la rotación y mantener la longitud. El procedimiento completo se realiza generalmente a través de pequeñas incisiones, sin exponer directamente la fractura.

Recuperación

  • Días 1-3 — La movilización comienza en el hospital; muchos pacientes empiezan a apoyar la pierna con muletas o andador.
  • Semanas 2-6 — Apoyo progresivo de peso según tolerancia; fisioterapia para mejorar la amplitud de movimiento y la fuerza.
  • Semanas 6-12 — Aumento gradual del nivel de actividad a medida que progresa la curación, según las radiografías de seguimiento.
  • Semanas 12-16 — Reanudación de las actividades normales para la mayoría de los pacientes, dependiendo de la consolidación de la fractura.

El clavo intramedular generalmente permanece en el cuerpo de forma permanente, aunque puede retirarse si causa síntomas una vez que la fractura se ha consolidado por completo.

Preguntas frecuentes

¿Qué es un clavo intramedular?
Un clavo intramedular es una varilla metálica que se inserta en el centro hueco de un hueso largo para mantener la fractura alineada durante el proceso de curación. El clavo se fija en ambos extremos con tornillos de bloqueo. Actúa como una férula interna, proporcionando una fijación estable a lo largo de todo el hueso.
¿Puedo caminar después de una cirugía de enclavado intramedular?
En muchos casos, los pacientes pueden comenzar a apoyar el peso sobre la pierna afectada a los pocos días de la cirugía, dependiendo del tipo y la ubicación de la fractura. Su cirujano le proporcionará instrucciones específicas sobre cómo apoyar el peso, según su lesión particular.
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